Criado en Brooklyn después de nacer en Nueva Jersey, Michael Spiller se introdujo en el mundo del cine colaborando con su compañero de estudios Hal Hartley, donde su labor como director de fotografía en “The Unbelievable Truth” impulsó su carrera. Su experiencia como cinematógrafo le abrió la puerta a la televisión, desempeñándose como director de fotografía durante las primeras cuatro temporadas…