Criado en Nueva York bajo el nombre de Michael Morra, su infancia estuvo marcada por la adicción y la violencia familiar; tras pasar de 1970 a 1974 en la clínica de rehabilitación Kinsman Hall, donde llegó a ser asistente del director, regresó al East Village y se integró en la escena punk y porno, trabajando como guardia de seguridad, roadie y protector de figuras como Sid Vicious y Jean-Michel B…