Formado inicialmente en medicina, Fulci abandonó la carrera para inscribirse en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma, donde comenzó a trabajar en diversos géneros del cine italiano. A principios de los setenta se introdujo en el giallo, logrando éxitos comerciales aunque polémicos por su violencia y visión religiosa; el punto de inflexión llegó en 1979 con Zombi II, una cruda imitación…