De origen argelino y breton, creció en Saint-Cyr-l’École; desde pequeño mostró una pasión por el cine que se consolidó al ver a los diez años la película de Spike Lee. Mientras realizaba trabajos, consiguió su debut en la pantalla con el drama premiado con Oscar a mejor película internacional, Un prophète (2009) de Jacques Audiard, lo que marcó el inicio de una trayectoria diversa en el séptimo ar…